
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Siempre hay que guardar una copia de seguridad

domingo, 1 de noviembre de 2009

Ratchus no se emborrachó, milagro que sólo ocurre en solsticios y en alineamientos estelares, Ratchus se quedó sano mirándose los dedos enmugrecidos por el trabajo, Ratchus durmió esa noche con el recuerdo de la única mujer que ama.
discriminé las miradas.
Tú estabas.
Tu pelo negro algo auguraba
Estaba opaco al principio
Luego brillaba.
Me fui con dolor de ojos
Me fui conmigo de la mano
Me fui porque tenía los ojos rojos.
Casi nunca el amor se encamina,
hoy sólo puedo mirarte y verte bella de lejos,
mañana mi alma, mi corazón y mi mente me volverán viejo.
Ratchus
miércoles, 28 de octubre de 2009
El poder de Ratchus
No es impotencia, simplemente no puedo, que no es lo mismo decirlo como un no quiero, no se puede pues, no se puede más.
No puedo
No Puedo decirte cuanto lo lamento
No puedo decirte cuanto te amo
No puedo acariciar tus dedos fríos
No puedo darte mis besos cálidos.
No puedo llorar a tu lado
No puedo regalarte un poema
No puedo arrepentirme del mal
No puedo hacerte sonreír.
No puedo llamar a tu puerta
No puedo recibirte en la mía
No puedo hacer todo eso
Porque no te lo mereces más.
Ratchus
UNA TARDE DE AQUELLAS

AQUELLA TARDE NOCHE
Una balada faltó
aquella tarde
un síncope faltó
aquella tarde
Un rastro de melodía
aquella noche
cuando bailábamos en palabras
aquella tarde.
El tiempo no estuvo a mi favor
aquella tarde
de mi parte y conmigo
aquella noche
entre las copas y las miradas
aquella noche
se perdieron mis sílabas en la sala
aquella tarde.
Entre tus labios y los míos
las canciones y las bebidas
la cena y los bocaditos
aquella tarde
éramos los diferentes
tú de rojo y yo de azul
entre tanto negro y blanco
aquella noche.
Tu piel
tus ojos
tus cabellos amarrados
y tus manos cruzadas
me decían que no
aquella tarde.
Mi piel
mis oídos
mi ojos vivacez
y mis manos inquietas
decían que si aquella noche.
Cuando ya te habías ido
y la tarde no volvía
la noche no aceptó la tregua
y repetía tu no
uno y muchos no
hasta que amaneció.
lunes, 24 de agosto de 2009
LA SERIE DEL CHANCHO CHANCHO

Un sol sofocante. Un edificio gris. Una habitación sin ventilación. Una reunión extensa. Diez personas parlanchinas. Una mesa llena de papeles. Una computadora recalentada. Una grabación eterna. Sudor, saliva y todas las canciones de Thalia.
Rompe y gime
Grita y humilla
El chancho chancho
Dulce entre retina
Oculta grasa
Aparenta esquina
El chancho chancho
Chancho va
Ven chancho chancho
Chancho papá